El título de este post es el mismo que ha utilizado como lema el II Congreso Nacional de Desarrollo Rural a celebrar en Zaragoza los próximos 8, 9 y 10 de febrero de 2010.
Uno de los objetivos e ese Congreso es "ofrecer una visión más amplia y completa del desarrollo rural mediante la aplicación de la innovación como herramienta de cohesión territorial y desarrollo regional."
Pero esta aplicación de la innovación como herramienta de desarrollo territorial no puede concebirse como una mera traslación de la evolución tecnológica global al ámbito local. Ya en el año 2006, el Profesor Francisco Alburquerque señalaba en el documento Clusters, Territorio y Desarrollo Empresarial la importancia de desarrollar los procesos de innovación desde los propios recursos endógenos del territorio, en un enfoque de abajo a arriba.
Transcribimos a continuación el extracto de algunos párrafos de ese documenton, que ilustran lo apuntado:
"… Los importantes avances en las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones (TIC) han facilitado la rápida transmisión de datos e información, invitando en algunos casos a difundir la idea simplista de que las diferencias territoriales tienden a perder importancia en esta fase actual del desarrollo económico mundial basada en el conocimiento. Sin embargo, esta idea –centrada básicamente en las posibilidades de las TIC- no tiene en cuenta las dimensiones social, institucional y organizacional que intervienen en los procesos de aprendizaje en los diferentes territorios. Por ello, una visión más detenida de la fase actual del desarrollo económico señala que el avance de la globalización y la mayor integración de las economías nacionales y regionales acentúa, más que minimiza, la importancia de los diferentes territorios, los cuales se encuentran, además, mucho más expuestos que en el pasado a las crecientes exigencias competitivas, y deben abordar endógenamente, esto es, desde sus diferentes estructuras socioeconómicas e institucionales, la introducción de innovaciones sustantivas en la base productiva y tejido empresarial…
… para las empresas, comunidades, regiones y territorios en general, es una necesidad apremiante invertir una proporción mayor en educación y capacitación de recursos humanos, así como asegurar de forma más eficaz la adecuada orientación de la oferta de capacitación de recursos humanos según las necesidades existentes en cada territorio. En suma, el paradigma de la producción en la actual fase de desarrollo económico, al poner el énfasis en el conocimiento, es altamente dependiente de la forma como en los distintos territorios se logran sentar bases sólidas para impulsar la capacidad de aprendizaje colectiva… "